JULIO CESAR URIEN, SECRETARIO GENERAL

JULIO CESAR URIEN, SECRETARIO GENERAL
cada noche de tanto en tanto
suelo contar las estrellas que restan de aquí hasta
ese universo total (por lo pleno y compartido)
y cada mañana retomo el camino de alguna nueva
estrella
y así hasta alcanzarla

cada noche de tanto en tanto
suelo contar las estrellas que restan
¡y claro que son menos las que faltan!
prosigamos entonces
persiguiendo luces y andando marchas.-

Carlos Aiub
Compañero Detenido-Desaparecido el 10/06/77

JUVENTUD PARTIDO DEMOCRACIA Y LIBERACION:Democracia Participativa: Eje central del Siglo XXI

Porque queremos ser verdaderos protagonistas y participar activamente de los asuntos públicos.

Porque no queremos que otros decidan por nosotros.

Porque al participar, nos volvemos responsables tomando decisiones en forma directa.

Porque generamos un consenso básico, como así también decisiones más razonadas.

Porque no nos conformamos con ser meros espectadores de la realidad; queremos incidir en ella.

Desde el barrio, en la Provincia y en la Nación, queremos decidir en qué se gasta nuestro presupuesto.

En definitiva, porque creemos que tiene que ser un deber cumplir con las responsabilidades sociales y políticas, participando en los asuntos públicos en forma organizada, y controlando la gestión pública.
A través de la Democracia Participativa pretendemos descentralizar el poder, crear conciencia política, fortalecer el proceso de capacitación para el ejercicio de nuestros derechos y construir una sociedad de equidad con justicia social.

jueves, 29 de noviembre de 2007

PROYECTO NACIONAL, POPULAR Y LATINOAMERICANO

Los días 24 y 25 de noviembre se desarrolló en La Picada, Paraná, Entre Ríos, el Foro para la construcción de un "Proyecto Nacional, Popular y Latinoamericano". Fueron dos días de lindas y fructíferas experiencias, en las cuales los compañeros del PDL nos adentramos de una manera profunda, en las problemáticas que nos presenta la actualidad. No solamente nos planteamos las dificultades sino que fuimos más allá y generamos alternativas para revertirlas.

Participamos, opinamos, debatimos y planeamos alternativas en una veintena de comisiones de trabajo: salud, derechos humanos, hábitat, medio ambiente, producción, industria, recursos energéticos, .trabajo, justicia social, administración pública, política latinoamericana. Conocimos e intercambiamos experiencias con compañeros de diferentes regiones y provincias de nuestro querido país: Río Negro, Entre Ríos, Corrientes, La Pampa, Mendoza, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Chubut. Sin duda alguna, ha sido algo altamente positivo.

Hemos dado a conocer nuestra posición, como fuerza política, de la actual situación del país y, a la vez, enriquecimos este análisis con el aporte de los diferentes compañeros y sectores que conocimos.

Nuestro referente a nivel nacional, Julio Urien, ha tenido la posibilidad de hacer llegar nuestra propuesta a más de 1.400 compañeros. Algo importante.

Concluimos que todas las comisiones, han expresado la necesidad de FORTALECER los espacios públicos de poder para revertir la situación. Asimismo, pudimos comprobar la inminente necesidad de darle forma a una doctrina que logre superar a la del enemigo. Algo que desde hace tiempo venimos anunciando desde nuestro espacio.

Agradecemos a todos los compañeros que asistieron al encuentro y los incitamos a seguir generando estos espacios de debate, y a profundizar, de manera conjunta, el accionar que nos permita ir más allá, y lograr las reformas necesarias para la tan ansiada revolución. Porque sin lograr la misma, todos nuestros sueños por construir la Patria Grande se verán truncados.

Hasta la Victoria Siempre
Juventud PDL

viernes, 16 de noviembre de 2007

DIA DEL MILITANTE-ACTO EN LA ESMA CONVOCADO POR PDL


A los compañeros, a las autoridades del Ministerio de Defensa y la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación y a los militantes y luchadores sociales de siempre:

Fue un 17 de noviembre de 1972 cuando apenas tenía 20 años, Mario Galli y varios de los compañeros acá presentes y otros ya no, se sublevaron contra aquellas FF.AA., esa maquinaria bestial que representó posteriormente el Terrorismo de Estado entre 1976 y 1983; en apoyo al retorno del Gral.Peron y la vuelta de la democracia.
Siguiendo los legados de San Martín, Bolívar, Artigas, José Marti, el Gral. Valle, el Che entre tantos otros, enfrentaron con convicción y valor al poder militar, apoyado por las oligarquías económicas, sectores de la Iglesia y la sociedad civil y por las potencias imperialistas y liberales. Se negaron a torturar, a participar de los ‘grupos de tareas’ y a matar sin piedad a su propio pueblo. Creyeron que unas Fuerzas Armadas debían estar junto a su pueblo y no reprimiéndolo y siguiendo la doctrina de seguridad nacional impuesta por el gobierno de los Estados Unidos.
A causa de ello, fueron encarcelados y denigrados por sus superiores y compañeros de promoción. En 1974, el gobierno de Isabel Peron, los da de baja de la Marina, apartándolos del servicio a su propia patria, destino y vocación que habían elegido. Sin embargo, no bajaron los brazos, y empezaron a militar en organizaciones populares creyendo que la Argentina se merecía una verdadera democracia, con justicia social y siendo el pueblo el protagonista principal.
En junio de 1977, Mario es secuestrado junto a su esposa Patricia, a su madre Violeta y junto a mi, su hija y nos llevan a este mismo lugar, la ESMA, ya para ese entonces convertida en centro de torturas y de muerte, donde verdugos de la misma promoción, la numero 100 de la Escuela Naval, lo torturan, lo tratan de traidor y luego lo hacen desaparecer.
Ahora, ya muchos años mas tarde y después de una larga lucha, la ESMA se convierte finalmente en un museo de la memoria, su nombre ya quedó gravado a orillas del Río de la Plata, y lo estará también para la memoria colectiva de los argentinos, junto a tantos otros compañeros, militantes y luchadores sociales a quienes también les arrebataron la vida. Sin embargo, quiero que sea recordado, en especial en un día como hoy, por ser un guardiamarina y militante de honor , inteligente, digno, valiente, buen compañero, promotor de valores e ideales al servicio de su pueblo y en defensa de una patria socialista, latinoamericana e antiimperialista. Por ello, como yo, el pueblo argentino debería estar orgulloso de contar con verdaderos patriotas como Mario, como Julio Urien, como Carlos Lebron, Juan Carlos Bagnat, Anibal Acosta, Mario Actis, y tantos mas que pelearon y creyeron en otras Fuerzas Armadas. Y ese es el legado que debe inspirar a las futuras generaciones de guardiamarinas y militantes: la defensa de un país libre y mas justo, contra el imperialismo y por la unión de los pueblos latinoamericanos.

Un abrazo y Hasta la Victoria Siempre!

Marianela Galli (hija de Mario Galli)

lunes, 12 de noviembre de 2007

17 DE NOVIEMBRE: ESMA

Este 17 de noviembre se cumplen 35 años de la jornada histórica conocida como el Día de la Militancia.
Entre los hechos de ese día, se encuentra el inédito levantamiento de la Escuela de Mecánica de la Armada, cuando oficiales, suboficiales y conscriptos de la Escuela se revelaron contra sus mandos, en apoyo del regreso definitivo del General Perón, que puso fin a décadas de proscripción y anormalidad institucional, y en repudio de los "grupos de tareas" que comenzaban a organizarse para la represión, cuyo accionar, sin embargo, marcaría a fuego la década del '70.

Julio César Urien, Presidente de Astillero Río Santiago y secretario general del Partido Democracia y Liberación, quien cumpliera un papel protagónico de aquél hito, con el apoyo del Ministerio de Defensa de la Nación, la Secretaría de DD. HH. de la Nación, entre otros organizadores, invita este 17 de noviembre a concurrir a la ESMA a las 11hs., para conmemorar ese hecho, bisagra generacional en la dignidad de los militares y civiles que, desde 1955, venían luchando por la reinstalación de la Democracia y el proyecto de Liberación Nacional y la Patria Grande Latinoamericana.

martes, 16 de octubre de 2007

17 DE OCTUBRE DE 1945: EL SUBSUELO DE LA PATRIA SUBLEVADO


"Un pujante palpitar sacudía la entraña de la ciudad. Un hálito áspero crecía en densas vaharadas, mientras las multitudes iban llegando. Venían de las usinas de Puerto Nuevo, de los Talleres de Chacarita y Villa Crespo, de las manufacturas de San Martín y Vicente López, de las fundiciones de acerías del Riachuelo, de las hilanderías de Barracas... Hermanados en el mismo grito y en la misma fe, iban el peón de tambo de Cañuelas y el tornero de precisión, el fundidor el mecánico de automóviles, el tejedor, la hilandera y el peón.
Era el subsuelo de la patria sublevado. Era el cimiento básico de la nación que asomaba"



Raúl Scalabrini Ortiz





"Mordisquito ¿A mí me la vas a contar?

Bueno, mirá, lo digo de una vez. Yo no lo inventé a Perón. Te lo digo de una vez, así termino con esta pulseada de buena voluntad que estoy llevando a cabo en un afán mío de liberarte un poco de tanto macaneo. La verdad: yo no lo inventé a Perón, ni a Eva Perón, la milagrosa. Ellos nacieron como una reacción a los malos gobiernos. Yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón ni a su doctrina. Los trajo, en su defensa, un pueblo a quien vos y los tuyos habían enterrado de un largo camino de miseria.

Nacieron de vos, por vos y para vos. Esa es la verdad. Porque yo no lo inventé a Perón, ni a Eva Perón. Los trajo esta lucha salvaje de gobernar creando miseria, los trajo la ausencia total de leyes sociales que estuvieran en consonancia con la época. Los trajo tu tremendo desprecio por la clases pobres a las que masacraste, desde Santa Cruz hasta lo de Vasena, (se refiere a la Patagonia Rebelde y a la Semana Trágica ) porque pedían un mínimo respeto a su dignidad de hombres y un salario que les permitiera salvar a los suyos del hambre. Sí, el hambre y de la terrible promiscuidad de sus viviendas en las que tenían que hacinar lo mismo sus ansias que su asco.

No. Yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón. ¡Vos los creaste! Con tu intolerancia. Con tu crueldad. Con la misma crueldad aquella del candidato a presidente que mataba peones en su ingenio porque le pisaban un poco fuerte las piedritas del camino a la hora de la siesta (se refiere a Robustiano Patrón Costas, cuya postulación en la fórmula con Ramón Castillo se malogró con el golpe del 4 de junio de 1943).

Sí, yo sé que te fastidia que te lo recuerde. Es claro, pero vamos a terminarla de una vez. Porque yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón. Los trajo la injusticia que presidía el país. Porque a fuerza de hacer un estilo de tanto desmán, terminó por parecerte correcto lo más infame. Claro, a vos no te alcanzaba esa injusticia. Tendrías, como un señor que yo conocía y que iba todos los meses a cobrarlo, un puesto de ama de cría para cubrir sus gastos, que se lo pagaban oficialmente, y un sueldo para salir con el clan.

Yo me acuerdo del clan. Y vos también. Aquella mafia siniestra que salía sólo para aterrorizar gente y mataba una vez a gomazos, otra vez a tiros y a veces con el camión para hacerlo más divertido. No, si la memoria fastidia. Pero yo no lo inventé a Perón ni a Eva Perón. Los trajo la injusticia que manejaba el país. Mirá, si vos hubieras estado en la Semana Trágica como yo y como tantos, en Cochabamba y Barcala, y hubieras visto morir primero a aquellos cinco, luego a cientos, y hubieras visto masacrar judíos por una gloriosa institución que nos llenó de vergüenza, no hubieras formado nunca más parte de ese partido que integrás por amor propio y quizá por ignorancia de tantos hechos delictuosos que son los que empezaron a preparar la llegada de Perón y Eva Perón.

En un país milagroso de rico, arriba y abajo del suelo, la gente muerta de hambre. Los maestros sirviendo de burla en lugar de hacer llorar porque estaban sin cobrar un año entero. ¡No! ¡Y todo vendido! ¡Y todo entregado! Yo sé que te da rabia que te lo repitan tantas veces, pero es que entristece también pensar que no lo querés oír. El otro día, en un discurso oí que decías refiriéndote a un gobierno de 1918: Ya por ese entonces los obreros gozaban.... ¿De qué gozaban? ¡Los gozaban!, que no es lo mismo. Y, sí, Mordisquito, ¡los gozaban!

La nuestra es una historia de civismo llena de desilusiones. Cualquiera fuese el color político que nos gobernó, siempre la vimos negra. Aspiramos a gozar y al final nos gozaron. ¡Todos! ¡Siempre! Una curiosa adoración, la que vos sentís por los pajarones, hizo que el país retrocediese cien años. Porque vos tenés la mística de los pajarones y practicás su culto como una religión. Cuanto más pajarón él, más torpe y más crédulo vos. Te gusta oír hablar a la gente que no le entendés nada; la que te habla claro te parece vulgar.

Yo también entré como vos y, ¿por qué no confesarlo?, me sentía más conmovido frente a un pajarón que frente a un hombre de talento. El pajarón tiene presencia, tiene historia larga, la que casi siempre empieza con un tatarabuelo que era pirata. Yo también me sentía dominado por los pajarones cuando era chico. Ahora, ¡no! Cuando era chico, sí. ¡Pero no ahora, Mordisquito! Salvate de los pajarones. El fracaso - por no decir la infamia - de los pajarones fue lo que trajo como una defensa a Perón y Eva Perón. Pero no fui yo quien los inventó.

A Perón lo trajo el fraude, la injusticia y el dolor de un pueblo que se ahogaba de harina blanca y una vez tuvo que inventar un pan radical de harina negra para no morirse de hambre. Tampoco te lo acordabas. ¡Ay, Mordisquito, qué desmemoriado te vuelve el amor propio!.

Te dejo. Con tu conciencia. ¡Perón es tuyo! ¡Vos lo trajiste! ¡Y a Eva Perón también! Por tu inconducta. A mí lo único que me resta es agradecerte el bien enorme que sin querer le hiciste al país. Gracias te doy por él y por ella, por la patria que los esperaba para iniciar su verdadera marcha hacia el porvenir que se merece.

¡A mí ya no me la podés contar, Mordisquito! Hasta otra vez, sí. Hasta otra vez!”


Enrique Santos Discépollo

viernes, 12 de octubre de 2007

12 DE OCTUBRE: CACIQUE GUAICAIPURO CUATEMOC


Discurso ante la reunión de Jefes de Estado de la Comunidad Europea, el 8 de febrero de 2002.


Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuatemoc, he venido a encontrar a los que celebran el encuentro. Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace sólo quinientos años.

Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa.

El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron.

El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme.

El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento.

Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses.

Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América. ¿Saqueo? ¡No lo creyera yo!Porque sería pensar que los hermanos cristianos faltaron a su Séptimo Mandamiento.¿Expoliación?¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, como Caín, matan y niegan la sangre de su hermano! ¿Genocidio? Eso sería dar crédito a los calumniadores, como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro como de destrucción de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos! ¡No!Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa.

Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios.

Yo,Guaicaiputo Cuatemoc, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis.

Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan "MarshallTesuma" para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización.

Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos: ¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional?

Deploramos decir que no.

En lo estratégico,lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, pero sin canal.

En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.

Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente, hemos demorado todos estos siglos en cobrar.

Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestro hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo.

Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado sólo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia.

Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300.

Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra.

Muy pesadas son esas moles de oro y plata.

¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?

Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo.

Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos.

Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica.

viernes, 28 de septiembre de 2007

VICKY WALSH, COMPAÑERA


Carta a mis amigos.

Hoy se cumplen tres meses de la muerte de mi hija, María Victoria, después de un combate con fuerzas del Ejército. Sé que aquéllos que la conocieron la han llorado. Otros, que han sido mis amigos o me han conocido de lejos, hubieran querido hacerme llegar una voz de consuelo.

Me dirijo a ellos para agradecerles pero también para explicarles cómo murió Vicki y por qué murió.

El comunicado del Ejército que publicaron los diarios no difiere demasiado, en esta oportunidad, de los hechos.

Efectivamente, Vicki era oficial 2° de la Organización Montoneros, responsable de la prensa sindical, y su nombre de guerra era Hilda.

Efectivamente estaba reunida ese día con cuatro miembros de la Secretaría Política que combatieron y murieron como ella.

La forma en que ingresó a Montoneros no la conozco en detalle.

A los 22 años, edad de su posible ingreso, se distinguía por decisiones firmes y claras.

Por esa época comenzó a trabajar en diario "La Opinión" y en un tiempo muy breve se convirtió en periodista.

El periodismo en sí no le interesaba. Sus compañeros la eligieron delegada sindical.

Como tal debió enfrentar en un conflicto difícil al director del diario, Jacobo Timerman, a quien despreciaba profundamente. El conflicto se perdió y cuando Timerman empezó a denunciar como guerrilleros a sus propios periodistas, ella pidió licencia y no volvió más.


Fue a militar a una villa miseria. Era su primer contacto con la pobreza extrema en cuyo nombre combatía. Salió de esa experiencia convertida a un ascetismo que impresionaba.

Su marido, Emiliano Costa, fue detenido a principios de 1975 y no lo vio más.

La hija de ambos nació poco después.

El último año de vida de mi hija fue muy duro.

El sentido del deber la llevó a relegar toda satisfacción individual, a empeñarse mucho más allá de sus fuerzas físicas.

Como tantos muchachos que repentinamente se volvieron adultos, anduvo a los saltos, huyendo de casa en casa. No se quejaba, sólo su sonrisa se volvía más desvaída.

En las últimas semanas varios de sus compañeros fueron muertos: no pudo detenerse a llorarIos. La embargaba una terrible urgencia por crear medios de comunicación en el frente sindical que era su responsabilidad.

Nos veíamos una vez por semana, cada quince días.

Eran entrevistas cortas, caminando por la calle, quizá diez minutos en el banco de una plaza. Hacíamos planes para vivir juntos, para tener una casa donde hablar, recordar, estar juntos en silencio.

Presentíamos, sin embargo que eso no iba a ocurrir, que uno de esos fugaces encuentros iba a ser el último, y nos despedíamos simulando valor, consolándonos de la anticipada pérdida.

Mi hija no estaba dispuesta a entregarse con vida. Era una decisión madurada, razonada. Conocía, por infinidad de testimonios, el trato que dispensan los militares y marinos a quienes tienen la desgracia de caer prisioneros: el despellejamiento en vida, la mutilación de miembros, la tortura sin límite en el tiempo ni en el método, que procura al mismo tiempo la degradación moral, la delación. Sabía perfectamente que en una guerra de esas características, el pecado no era no hablar, sino caer.

Llevaba siempre encima una pastilla de cianuro, la misma con que se mató nuestro amigo Paco Urondo, con la que tantos otros han obtenido una última victoria sobre la barbarie.

El 28 de setiembre, cuando entró en la casa de la calle Corro, cumplía 26 años.

Llevaba en brazos a su hija porque a último momento no encontró con quién dejarla.

Se acostó con ella, en camisón. Usaba unos absurdos camisones blancos que siempre le quedaban grandes.

A las siete del 29 la despertaron los altavoces del Ejército, los primeros tiros.

Siguiendo el plan de defensa acordado, subió a la terraza con el secretario político, Molina, mientras Coronel, Salame y Beltrán respondían al fuego desde la planta baja.

He visto la escena con sus ojos: la terraza sobre las casas bajas, el cielo amanecido, y el cerco.

El cerco de 150 hombres, los FAP emplazados, el tanque.

Me ha llegado el testimonio de uno de esos hombres, un conscripto.

"El combate duró más de una hora y media.

Un hombre y una muchacha tiraban desde arriba.

Nos llamó la atención la muchacha porque cada vez que tiraba una ráfaga y nosotros nos zambullíamos, ella se reía." He tratado de entender esa risa.

La metralleta era una Halcón y mi hija nunca había tirado con ella, aunque conociera su manejo por las clases de instrucción. Las cosas nuevas, sorprendentes, siempre la hicieron reír.

Sin duda era nuevo y sorprendente para ella que ante una simple pulsación del dedo brotara una ráfaga y que ante esa ráfaga 150 hombres se zambulleran sobre los adoquines, empezando por el coronel Roualdes, jefe del operativo.

A los camiones y el tanque se sumó un helicóptero que giraba alrededor de la terraza, contenido por el fuego.

"De pronto, dice el soldado, hubo un silencio. La muchacha dejó la metralleta, se asomó de pie sobre el parapeto y abrió los brazos. Dejamos de tirar sin que nadie lo ordenara y pudimos verla bien. Era flaquita, tenía el pelo corto y estaba en camisón. Empezó a hablamos en voz alta pero muy tranquila. No recuerdo todo lo que dijo. 'Ustedes no nos matan' dijo 'nosotros elegimos morir'. Entonces se llevaron una pistola a la sien y se mataron enfrente de todos nosotros."

Abajo ya no había resistencia. El coronel abrió la puerta y tiró dos granadas.

Después entraron los oficiales. Encontraron a una nena de algo más de un año, sentadita en una cama, y cinco cadáveres. En el tiempo transcurrido he reflexionado sobre esa muerte.


Me he preguntado si mi hija, si todos los que mueren como ella, tenían otro camino.

La respuesta brota de lo más profundo de mi corazón y quiero que mis amigos la conozcan.

Vicki pudo elegir otros caminos que eran distintos sin ser deshonrosos, pero el que eligió era el más justo, el más generoso, el más razonado.

Su lúcida muerte es una síntesis de su corta, hermosa vida.

No vivió para ella: vivió para otros, y esos otros son millones.

Su muerte sí, su muerte fue gloriosamente suya, y en ese orgullo me afirmo y soy yo quien renace de ella.


Esto es lo que quería decir a mis amigos y lo que desearía de ellos es que lo transmitieran a otros por los medios que su bondad les dicte.


Rodolfo Walsh, diciembre de 1976.

jueves, 13 de septiembre de 2007

¿QUE CLASE DE EJERCITO BOMBARDEA A SU PUEBLO?



LA REVOLUCIÓN FUSILADORA


Vencedores y vencidos


La "Revolución Libertadora" del 16 de septiembre de 1955 se dedica a desmontar la maquinaria justicialista y a borrar todo lo que recuerde al gobierno derrocado. El Partido Peronista es disuelto. El ejército interviene la Confederación General del Trabajo y designa como responsable al capitán de navío Alberto Patrón Lapacette. Más de cien mil dirigentes obreros son destituidos. Grupos civiles, entre los que se encuentran conservadores, radicales y comunistas, asaltan sindicatos. Se desata la cacería: funcionarios, dirigentes políticos, empleados públicos, gremialistas, militantes y simples simpatizantes son perseguidos y encarcelados; aumentan las denuncias sobre torturas brutales.


El 5 de marzo de 1956, el decreto 4161 decide que "en su existencia política, el Partido Peronista ofende el sentimiento democrático del pueblo argentino". La medida prohíbe en todo el país "la utilización de la fotografía, retrato o escultura de los funcionarios peronistas o de sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto, el de sus parientes, las expresiones peronismo, peronista, justicialismo, justicialista, tercera posición".

La prohibición se extiende a "las fechas exaltadas por el régimen depuesto, las marchas Los muchachos peronistas y Evita capitana, los discursos del presidente depuesto y su esposa".

El nuevo régimen castiga con cárcel el hecho de nombrar a Juan Domingo Perón y a María Eva Duarte, y de exhibir los símbolos partidarios "creados y por crearse". Durante años, el periodismo escrito y radial se referirá al general derrocado como "el dictador depuesto" y "el tirano prófugo".Se destruyen monumentos y se queman libros escolares. La Ciudad Infantil Evita es arrasada y se clausura la Fundación de Ayuda Social Eva Perón. El militar que asume como interventor elabora un informe en el que menciona el derroche peronista que significaba darles de comer carne y pescado todos los días a los chicos y, además, bañarlos y ponerles agua de colonia. El interventor contrata una cuadrilla para romper a martillazos toda la vajilla con el sello de la institución.

Se crean 50 comisiones investigadoras. Al contrario de las normas del derecho, no son los acusadores quienes tienen que probar el delito sino los acusados quienes deben demostrar su inocencia.

Durante el mandato de Aramburu y Rojas se acusa a Perón de 121 delitos, se le inicia un juicio por "traición a la patria" y se le prohíbe el uso del grado militar y el uniforme. En las Fuerzas Armadas, comienza una depuración que continuará durante varios años.

El cadáver de Evita, que aguardaba en el segundo piso de la CGT, en Azopardo al 800, la construcción de un mausoleo, es vejado por un grupo de militares, escondido en diversos lugares y, finalmente, sacado furtivamente fuera del país.El motivo: evitar que su sepultura se convierta en un lugar de peregrinación peronista. Los profanadores mantendrán el cuerpo oculto en Europa durante 16 años. Durante esos largos años, ella también fue una desaparecida, una tumba sin nombre, una N.N.


Dos clases de militares: dos clases de hombre


Valle y Aramburu ingresaron juntos al Colegio Militar de la Nación. Allí se conocieron, eran compañeros de banco hasta que egresaron como subtenientes. Entonces, los unía una fuerte amistad. Compartían juntos con sus familias largos veraneos en Mar del Plata. Años más tarde, con otros generales, participaron en la constitución de una sociedad para la construcción de un edificio en las calles Presidente Perón y General Urquiza, en Mar del Plata. Pero tomaron caminos diferentes: Valle fue un peronista de la primera hora en 1945. Aramburu mantuvo el alineamiento liberal conservador que marcó al Ejército argentino siempre. La esposa de Valle imploró clemencia la noche el 12 de junio de 1956, apelando al viejo amigo.

Entre 1952 y 1955, el general Juan José Valle había sido profesor en la Escuela Superior de Guerra y en sus clases explicaba a los alumnos la noción de "pueblo en armas", tomada del militar alemán Colmar von der Goltz. En junio de 1986, en una entrevista con un periódico, su hija Susana lo describió así: "Papá era de los pocos militares no nazis.

Su formación era otra, en donde la izquierda no asustaba. Estudió en La Sorbona, vio de cerca el fascismo en Italia y lo rechazó sin miramientos. Era un hombre que rara vez se vestía de uniforme, no tenía custodia, ni coche propio, ni chofer, ni miedo (...). Prefería hablar con los sectores civiles del peronismo, con los trabajadores, con el pueblo, que reunirse con los militares". En las postrimerías del gobierno peronista, cuando Valle era miembro de la Junta de Calificaciones del Ejército -en virtud de que su alto puntaje lo ubicaba como el primero de su promoción- había favorecido con el ascenso a general a su amigo Aramburu, que era uno de los últimos de esa camada. Fue entonces cuando Perón le dijo: "Este hombre le va a pagar muy mal. Estos favores siempre se pagan caros".


Luego del triunfo de los militares rebeldes, Valle fue encarcelado en el buque Washington de la marina de guerra. Ahí comienza a pensar en la posibilidad de una rebelión en la que participen militares, gremialistas y sectores del pueblo, y lo comenta con algunos camaradas de armas detenidos. Algunos se suman a la idea; otros, desmoralizados por el confinamiento, se apartan del oficial.

Después, el régimen de la Revolución Libertadora le impone un arresto domiciliario y lo envía a 60 kilómetros de la Capital Federal. Susana, su única hija, relata: "Se va a la casa de mi abuela materna, con guardián en la puerta.

Pero se les escapa. Nos escapamos todos. Mamá y yo por delante, porque no estábamos detenidas, y mientras hacemos esto papá escapa por la puerta de atrás, y se declara prófugo".

A partir de entonces -recuerda Susana- los tres deambulan de casa en casa, duermen y comen gracias a la solidaridad que les abre las puertas de algunos hogares, viven en villas miseria. El militar fugitivo se reúne clandestinamente con camaradas peronistas más jóvenes, como los coroneles Cortines e Irigoyen y el teniente coronel Cogorno. También entra en contacto con dirigentes sindicales como Andrés Framini y Armando Cabo.


En junio de 1956, Susana es una adolescente de 17 años. Esa noche, le permiten ver a su padre durante unos instantes en el patio gris de la Penitenciaría Nacional.

Mientras ella llora, lo ve llegar erguido, "entero y sonriente", rodeado por un grupo de Infantería de Marina que lleva puestos cascos de acero y porta ametralladoras.

Los soldados parecen más asustados que el oficial que va a morir en veinte minutos más.

Las autoridades los dejan conversar unos minutos en una sala fría, custodiados por los infantes armados. El general se sienta en una silla y ella se coloca en sus rodillas. En un cuarto contiguo, un enfermero militar tiene preparados dos chalecos de fuerza por si el padre y la hija sufren un choque emocional. Ellos no dan muestras de ningún quebranto, pero algunos de los jóvenes custodios están a punto de desmayarse y otros deben ser retirados de la sala, víctimas de crisis nerviosas.

Valle le explica a Susana por qué decidió no asilarse en una embajada y entregarse:"¿Cómo podría mirar con honor a la cara de las esposas y madres de mis soldados asesinados? Yo no soy un revolucionario de café". Antes de enfrentar el pelotón, el oficial tiene varios gestos. Renuncia al Ejército, pide ser fusilado de civil y rechaza al confesor que le han asignado, Iñaki de Aspiazu, por ser capellán militar. En su lugar, solicita la presencia de monseñor Devoto, el popular obispo de Goya.

Cuando Devoto llega, comienza a sollozar emocionado. Valle bromea: "Ustedes son todos unos macaneadores. ¿No están proclamando que la otra vida es mejor?". Y a su hija, que tiene las mejillas llenas de lágrimas, le dice: "Si vas a llorar, andate, porque esto no es tan grave como vos suponés; vos te vas a quedar en este mundo y yo ya no tengo más problemas".

Mucho tiempo más tarde, Susana recordará otros detalles. Estaba sentada en las rodillas del general, con sus manos entrelazadas y, a pesar de que ella no fumaba en su presencia, su padre le pidió un cigarrillo. "También recuerdo la temperatura de sus manos: no era ni fría ni caliente; estaba absolutamente normal. Papá estaba convencido de lo que iba a hacer".

Un oficial dijo: "Ya es hora". Valle se quitó el anillo que llevaba y lo colocó amorosamente en manos de la muchacha. También le entregó algunas cartas: una dirigida a Aramburu, otra para "el pueblo argentino" y otra "para abuela, mamá y para mí". Le dio un abrazo, la besó y, aún más tranquilo que antes, se fue a paso firme por un largo pasillo después de hacer un despreocupado ademán de despedida. Sus custodios, en cambio, marchaban en forma vacilante, con las rodillas a punto de doblarse."Uno de los soldaditos salió de la fila y se me prendió llorando: "Te juro que yo no lo mato". A ese chico lo tuvieron que retirar con un ataque de nervios", relata Susana. "Después, me fui. Ellos lo fusilaron, yo me lo llevé en el corazón".


Al día siguiente, un lacónico comunicado oficial informó: "Fue ejecutado el ex general Juan José Valle, cabecilla del movimiento terrorista sofocado"."Se acabó la leche de la clemencia"


En esos días, el socialista de derecha Américo Ghioldi afirma eufórico en las páginas del periódico La Vanguardia: "Se acabó la leche de la clemencia". El político, apodado popularmente Norteamérico, también es autor de otra frase elocuente: "La letra con sangre entra".

A partir de entonces, los peronistas rebautizan al régimen militar subversivo de septiembre de 1955 como la "Revolución Fusiladora"."El gobierno de la Revolución Libertadora había esperado que el intento militar se realizara para provocar un mayúsculo escarmiento", escribe Ernesto Salas en La resistencia peronista: la toma del frigorífico Lisandro de la Torre.

"En un país donde no existía la pena de muerte y los fusilamientos por motivos políticos parecían cosa del pasado, donde la permanente agitación golpista no había cobrado consecuencias graves en los cabecillas militares, las reglas del juego fueron súbitamente dejadas de lado. La misma noche de la conspiración varios militares y civiles fueron pasados por las armas; algunos luego de juicios sumarios, otros ametrallados por la espalda en los basurales de José León Suárez.

La orden de fusilamiento partía de un decreto que no podía ser aplicable a los prisioneros, ya que se había dictado con posterioridad a su detención.

El general Valle fue fusilado unos días después, pese a los pedidos de perdón lanzados por distintos sectores, contra los muros de la antigua prisión de la calle Las Heras.

Lo que constituía un horroroso crimen, falto de antecedentes, no impidió que una parte de la sociedad argentina y la mayoría de los partidos políticos, siguieran rindiendo homenaje a las obras de la Revolución Libertadora".


Pero la historia tiene sus vueltas. Cuando 18 años más tarde, en junio de 1970, Susana se enteró de la muerte de Aramburu a manos del Comando Juan José Valle, de los Montoneros, según declaró al semanario La causa peronista el 20 de agosto de 1974 sintió que "sólo la cirugía estética le podría borrar de su cara la alegría".


jueves, 6 de septiembre de 2007

7 DE SEPTIEMBRE: DIA DEL MONTONERO


JOSE SABINO NAVARRO

PERONISTA Y MONTONERO


Obrero, Cristiano y Peronista, el Negro José Sabino Navarro sintetizó en su figura la voluntad, la capacidad, la convicción y el coraje de las mujeres y hombres que supieron entender que lo individual solo puede estar supeditado a lo colectivo y que únicamente se puede ser totalmente feliz en una patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana. José Sabino Navarro nació en Corrientes el 11 de diciembre de 1942. Su padre, ferviente peronista, contagió a su hijo con esa pasión de pueblo. En una oportunidad lo llevó a la Plaza de Mayo, a escuchar uno de los históricos discursos del líder del movimiento. Una gestión directa de Evita permitió que la madre de Sabino pudiera viajar a Bs As para que la operaran. A los 12 años, la familia lo trajo hasta Buenos Aires. Y todavía era un pibe de 15 años cuando acompañó al viejo hasta los basurales de José León Suárez, apenas se enteraron de la masacre, para buscar algún sobreviviente. El Negro, recordaría para siempre el recuerdo del odio al pueblo de los mismos que pintaban “viva el cáncer” cuando Evita se moría. En 1959 conoció a Pina, su mujer y madre de sus hijos, fue en la Algodonera Textil, empresa donde ambos trabajaban. Entre 1962 y 1963 hizo la colimba y recibió su primera instrucción militar. Al finalizar la conscripción Sabino pasó a trabajar en Deutz Cantábrica y se incorporó a SMATA, llegando a ser delegado, ganando un prestigio entre sus compañeros por sus luchas sindicales, y todavía más, debido a una feroz paliza que le propinó a José Rodríguez, quien había traicionado una huelga. Ahí empieza a distanciarse del sindicato y comienza a surgir la idea de acompañar la lucha político sindical con el desarrollo de acciones armadas. Era un fervoroso militante en la Juventud Obrera Católica. Ahí conoce a García Elorrio, director de Cristianismo y Revolución, y comienza a participar en actividades en ese ámbito. En agosto de 1968 Sabino participó del primer congreso del peronismo revolucionario y, en enero del año siguiente, concurrió al plenario peronista en Pajas Blancas, Córdoba. Para entonces, ya no quedaban dudas acerca de la necesidad de complementar la lucha político sindical con la lucha armada. Dos meses más tarde se produjo una de las últimas apariciones públicas de Sabino, cuando fue invitado por los trabajadores de la empresa Renault para intervenir en un conflicto gremial. A principios de 1969, comenzó a participar en los primeros operativos armados. Con “fierros” en mal estado y sin municiones, encararon los primeros operativos para autoabastecer el grupo. Siempre, convencidos de que el peronismo era revolucionario y debía actuar como tal, para lograr el retorno de Perón al país, y avanzar en la construcción de la patria socialista. El grupo jamás abandonó su militancia política y gremial, junto a los operativos armados. Tras el aramburazo, en mayo de 1970, el grupo de El Negro comenzó a identificar sus acciones con un mismo sello: Montoneros. A mediados de 1970, José Sabino Navarro se transformó en uno de los dirigentes de la conducción de Montoneros. En setiembre, la organización incipiente tiene un enfrentamiento con la policía en William Morris. Caen muertos Fernando Abal Medina y Gustavo Ramus, él salva su vida milagrosamente. Fue buscado intensamente por las fuerzas represivas de la dictadura de Lanusse, Lo detectaron en Villa Ballester, donde se enfrenta con ellos y mata a dos policías a quienes les quita sus armas. En 1971, Sabino se traslada a Córdoba y queda a cargo de la regional y su reestructuración, tras su debilitamiento después de la Toma de La Calera. El 21 de Julio de ese año viaja a Rio Cuarto, junto a, el santafecino, estudiante en “la Docta”, Jorge Cotone. Van a realizar una operación de apoyo al conflicto de trabajadores de Fiat Con otros compañeros toman un garaje y recuperan 2 vehículos para llevarlos a la ciudad de Córdoba. La policía es alertada. Monta operativos de control en toda la ruta que va de Río Cuarto a Córdoba. A los 40 ó 50 kilómetros, comienzan los enfrentamientos. El grupo montonero logra superar los primeros cercos. Sin embargo, deben abandonar uno de los vehículos, y en otro combate cae , en Berrotarán, el “Negro” Juan Antonio Díaz. Tenía 28 años, era de Río Cuarto, hijo de obrero ferroviario y peronista, un tipo bien de base, que había comenzado a trabajar desde los 9 años, también peón ferroviario y delegado. Había participado en la toma de La Calera. El grupo continúa. Ya sin auto, deciden internarse en el monte, que es bastante bajo y, con pocas hojas, ofrece poca protección. Cecilio Salguero, otro de los militantes, se queda cuidando la retaguardia, para que los demás puedan avanzar más. Es detenido al día siguiente. El Negro Sabino y Cotone siguen, van obteniendo provisiones en las pocas casas que van encontrando. A esa altura son rastreados por helicópteros y por la infantería.

Las fuerzas de la represión ya peinaban todo el monte. Los combatientes montoneros se movilizan de noche. Ante cada intento de salir a la ruta se ven obligados a entablar combate y deben volver a internarse en el monte. Una noche encuentran el camino que buscaban, conducía al dique Los Molinos. Toman un Citroen, pero son perseguidos y Sabino es herido en un hombro. Para avanzar, “recuperan” un colectivo. El propio Negro maneja, mientras continuaba la persecución y el tiroteo. Chocan y se internan de nuevo al monte. Llevaban más de una semana de combates y persecución, estaban casi sin munición y Sabino Navarro había perdido bastante sangre, sin recibir atención médica. Le pide a Cottone que sigua e intente salvarse, que él va a quedarse. Ante la negativa de Cottone a abandonar al compañero, Sabino se lo ordenó. “Yo no caigo -le dijo-, no quiero caer y me muero”. A los 200 metros, contaría después Cottone, cuando ya se alejaba, se escuchó un disparo… La policía lo buscó durante semanas, hasta que lo encontró, ya muerto. Estaba en una cueva escondido entre las piedras, el revolver 38 todavía en su mano derecha.

Como hicieron con el Che Guevara, le cortaron las manos, se las llevaron como trofeo y escondieron su cuerpo, enterrándolo debajo de otra sepultura. Recién en 1974, dos de nuestros Gobernadores de la Victoria, Oscar Bidegain y Ricardo Obregón Cano, consiguieron la información del lugar en el que se encontraban los restos del Negro. Arnaldo Lizaso, otro de nuestros luchadores, colaboró con el traslado del cuerpo hasta El Cementerio de Olivos.


JOSÉ SABINO NAVARRO, EL “NEGRO”, PASÓ A LA HISTORIA COMO EL PROTOTIPO DE LA HISTORIA DEL MONTONERO, PERONISTA DE ALMA, GRASITA DE EVA PERÓN, CON EL VALOR DE LOS GAUCHOS EN EL COMBATE, DE LAS MONTONERAS FEDERALES Y DE LAS MONTONERAS PERONISTAS...


¡¡¡BENDITO SEA TU CORAZÓN

DESCAMISADO Y REVOLUCIONARIO NEGRO SABINO NAVARRO!!!

jueves, 23 de agosto de 2007

FELIPE VALLESE


Primer desaparecido político peronista
(Por Roberto Bardini -Publicado digitalmente: 24 de agosto de 2005)

Bajo el título Como en Chicago, el diario El Mundo publicó el 25 de agosto de 1962 lo que sigue:
Rarísimo suceso en Flores Norte, que la policía dice ignorar. Frente al 1776 de Canalejas, a las 23:30 del jueves, un hombre fue secuestrado. Desde hacía varios días, había autos "sospechosos" en las inmediaciones. Una estanciera gris frente a aquel número; un Chevrolet verde en Canalejas y Donato Álvarez. Y un Fiat 1100 color claro, en Trelles y Canalejas. Dentro de ellos, varios hombres. Y otros, en las inmediaciones de los coches. A la hora citada, el automóvil de Donato Álvarez hizo guiños con los focos, señalando el avance del "hombre". Le respondieron, y todos convergieron sobre él. Se le echaron encima y lo golpearon. Y pese a que se aferró con manos y uñas al árbol que está frente al número señalado, lo llevaron a la estanciera gris, que partió velozmente con las puertas abiertas...
La información dice que varios vecinos, alarmados por los gritos, se acercaron al lugar. Un hombre armado con una pistola 45 los amenazó: Esto no es para ustedes. Píquenselas si no quieren ligarla . Se tuvieron que ir, pero avisaron a la policía. Al día siguiente, el reportero de El Mundo preguntó en la comisaría 50. Es la primera noticia que tenemos , le dijeron.
El secuestrado se llamaba Felipe Vallese, tenía 22 ańos y trabajaba como obrero metalúrgico. Era peronista. Es el primer desaparecido político de Argentina.
Alumno, obrero y militante

Felipe nació el 14 de abril de 1940 en el barrio de Flores. Su padre, Luis Vallese, un inmigrante italiano, era dueño de una verdulería y había sido afiliado al MPE (Movimiento Peronista de los Extranjeros). El joven vivió una infancia dolorosa. Cuando aún era pequeño, su madre fue internada en una institución para enfermos mentales. El padre no se pudo hacer cargo de su educación y lo internó desde los nueve hasta los 13 años en una especie de orfanato en Mercedes, provincia de Corrientes. De regreso a Buenos Aires, Felipe y su hermano Ítalo ayudan a don Luis en el negocio. En un momento difícil de la situación económica familiar, el muchacho regresa a Corrientes y trabaja en las cosechas de algodón y lino.
En 1957, Felipe asiste a una escuela secundaria nocturna y se gana la vida como operador de máquinas en TEA (Transfilación y Esmaltación de Alambres) Al año siguiente, lo eligen delegado sindical. Tiene 18 años. En febrero del año 1958 desobedece, como varios otros compañeros, la orden de Perón de elegir a Arturo Frondizi para presidente y vota en blanco. Ese año participa de las movilizaciones estudiantiles en favor de la enseñanza laica y termina expulsado del colegio. También ese año va preso a la cárcel de Caseros, por organizar un paro. Vuelve a ser arrestado en enero 1959, por respaldar la huelga del frigorífico Lisandro de la Torre, en el barrio de Mataderos. Lo envían a un buque-cárcel de la marina junto con dirigentes más veteranos, como Sebastián Borro y Armando Cabo.En abril de 1959, representantes de diversas agrupaciones juveniles peronistas realizan una asamblea general en el Sindicato de Empleados de Farmacia, cedido por Jorge Di Pascuale, el joven conductor del gremio, de 27 años. Del encuentro surge la Mesa Ejecutiva de la Juventud Peronista, integrada por Gustavo Rearte, Héctor Spina, Tito Bevilacqua, Tuli Ferrari y Felipe Vallese.
Ítalo Vallese, hermano de Felipe, relata que el muchacho y otros militantes juveniles que se reunían en el Sindicato del Calzado, en la calle Yatay, eran vigilados por la Secretaría de Informaciones del Estado (SIDE), poco conocida en aquellos años. Más se conocía a la Coordinación Federal, organismo político represor de la Policía Federal, que aplicaba como método de tortura contra los militantes peronistas la conocida "parrilla", que consistía en acostar a los compańeros en los elásticos de hierro de las camas de aquellos ańos, mojarlos y aplicarles la picana eléctrica.
El hermano hace la siguiente narración: El 23 de agosto de 1962, siendo aproximadamente las 23:00, Felipe sale de su casa. En Morelos y Canalejas (hoy Felipe Vallese) se despide de su hermano mayor, Ítalo. Se dirige por Canalejas hacia la calle Caracas. Al llegar a la altura de Canalejas al 1776, es interceptado por varios hombres. Se aferra a un árbol, tratando de aferrarse a la vida, como presintiendo que esta vez puede ser la última, como ya se lo habían advertido en otras oportunidades y pide ayuda. Para que se suelte, lo golpean. Logran reducirlo y lo introducen en una estanciera. Simultáneamente, en Plaza Irlanda, a pocas cuadras, otro grupo levanta a su hermano. Son trasladados a la comisaría primera de San Martín (provincia de Buenos Aires) y en días posteriores van siendo detenidos otros compañeros, compañeras y amigos de Felipe. En esta seccional son torturados y vejados. El 3 de septiembre recién se los "blanquea", bajo los cargos que Felipe poseía panfletos, libros y propaganda peronista. El caso toma estado público por la desaparición de estas personas. Dos jueces toman el caso, declaran falsas las acusaciones y después de tres meses de estar detenidos, torturados y humillados, son dejados en libertad. Pero Felipe Vallese no está entre ellos. Las informaciones que han podido anudarse permiten seńalar que fue trasladado a un destacamento de José Ingenieros y luego a la comisaría de Villa Lynch. Es allí donde se pierde su existencia y se lo considera desaparecido. Se supone que murió en una de las sesiones de tortura .
El 7 de julio de 1962, poco más de un mes antes del secuestro, dos sargentos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, fueron muertos en un tiroteo en un taller de baterías para coches. La policía señala como autor de las muertes a Alberto Rearte, de la Juventud Peronista. Lo buscan, y como saben que Vallese es su amigo también se dirigen a él.
Felipe está allí, en la primera de San Martín, en la que ha sido introducido por los fondos. Se queja de que "lo han reventado". Mercedes [Cerviño, otra detenida] le grita que siga hablando. Pero poco después, ante el silencio, comprende que Felipe se ha desmayado. Al rato, la policía se lo lleva del calabozo, al que ya no vuelve.
Tres precursores de los ańos de plomo
El principal sospechoso de la muerte de Vallese es el oficial sub-inspector Juan Fiorillo, jefe de la Brigada de Servicios Externos de la Unidad Regional San Martín, que entonces tenía 31 ańos. Él dirige el secuestro y las sesiones de tortura. Fiorillo tiene un hermano, oficial de Gendarmería, quien hace circular la versión de que Felipe es comunista y se ha fugado a Cuba . Uno y otro tendrán varios discípulos en las décadas del 70 y el 80.
El policía reaparece en 1974 como integrante de la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A). Después del golpe militar del 24 de marzo de 1976, es lugarteniente del general Ramón Camps, jefe de la Policía de Buenos Aires. No pierde la costumbre: dirige el Comando de Operaciones Tácticas (COT) y tiene una oficina en la comisaría quinta, de La Plata, por donde pasan cientos de detenidos políticos. Con el apodo de Tano y Saracho es corresponsable del campo de concentración clandestino Omega, en la Capital Federal.
Fiorillo se retiró voluntariamente el 2 de diciembre de 1983 con el grado de comisario mayor, luego de ser jefe del Estado Mayor de la Policía. Era dueño de la agencia de vigilancia privada JF, en Vicente López, que fue clausurada en 2002 por el Ministerio de Seguridad de Buenos Aires.
Mientras la familia y los amigos buscan a Felipe, el ministerio del Interior informa a los medios de comunicación que el sumario administrativo arribó a la conclusión de que Vallese no estuvo nunca detenido en San Martín ni en ninguna otra dependencia subordinada a la jefatura de La Plata . El subsecretario del Interior es un abogado católico de 30 ańos, que mucho tiempo después publicará varios libros, entre ellos Los pensadores de la libertad (1986) y Bajo el imperio de las ideas morales (1987). Se llama Mariano Grondona.
COMPAÑERO FELIPE VALLESE PRESENTE
JUVENTUD PARTIDO DEMOCRACIA Y LIBERACIÓN

martes, 21 de agosto de 2007

LA PATRIA FUSILADA


Hoy 22 de agosto del 2007, a 35 años de aquel 22 de agosto de 1972, recordamos un nuevo aniversario de la masacre de Trelew perpetrada por la dictadura oligárquica, conducida por el general Lanusse, un cuadro destacado de las fuerzas armadas argentinas, educado con todas las luces del liberalismo sajón y formado en la doctrina de la seguridad nacional promovida por la CIA en todo el continente con la finalidad de preservar los intereses económicos, políticos y socio-culturales del imperialismo.
Los objetivos del imperialismo eran muy claros: detener el avance de las fuerzas revolucionarias que se desplegaban por ese entonces en el globo; combatir, desarticular y doblegar posibles frentes nacionales anticoloniales que pudiesen representar un peligro potencial para los intereses de los capitales privados internacionales, evitar todo atisbo de organización popular, militancia social, sindicalismo independiente y combativo, prevenir contra la amenaza ideológica marxista o cualquier otra tendencia afín que pudiese desestabilizar el orden público y la institucionalización de la democracia liberal burguesa con su sistema jurídico, garantizando así el derecho a la propiedad privada y el normal funcionamiento del régimen capitalista de producción.
Amparados bajo este paraguas jurídico, militar, ideológico y político las dictaduras latinoamericanas institucionalizaban, afianzaban y reproducían atroces métodos de dominación, legitimándose a si mismas como garantes y representantes de los intereses nacionales y populares mientras saqueaban los recursos naturales, explotaban y sometían a grandes capas de la población impidiéndoles manifestarse y acceder a los beneficios sociales y económicos imprescindibles para garantizar un orden justo en la distribución de las riquezas.
Los pretextos esgrimidos por las clases privilegiadas para legitimarse ante la sociedad justificándose y proclamándose a si mismas como necesarias conductoras políticas de los regímenes dictatoriales giraban en torno a una agresiva y tendenciosa propaganda ideológica en la cual se presentaban como salvadoras de la patria, garantes del orden social y custodios de la moral.
En este contexto y bajo el marco de la represión militar abierta a veces y encubierta otras, las diversas organizaciones revolucionarias en la Argentina se propusieron dar una guerra popular y prolongada de resistencia para debilitar y socavar las bases fraudulentas sobre las cuales se sostenía el poder político omnímodo de la burguesía en connivencia con el capital monopólico transnacional.
El fuerte arraigo que las fuerzas revolucionarias tuvieron en los diversos frentes populares, el trabajo de concientización y las actividades político-militares realizadas en contra de la dictadura y de los intereses imperialistas, alarmaron a las fuerzas armadas de la burguesía que se dispusieron a eliminar y aniquilar a todos los combatientes y militantes comprometidos, asestando terribles golpes sobre las fuerzas revolucionarias.
Como siempre sucede, las fuerzas del campo popular emergen espontáneamente como fruto de la conciencia adquirida y de la voluntad interiorizada que se hace capaz de accionar en el mundo material para producir el cambio radical en la estructura social enferma y caduca; corregir los desajustes,revertir el estado de salvajismo social imperante, señalar las contradicciones en el seno de la sociedad, reconocer las injusticias, redefinir los objetivos políticos, organizar a las fuerzas populares dotándolas de una estructura capaz de hacer efectivos sus intereses, sentar las bases ideológicas y morales para la construcción de una sociedad nueva y de un hombre nuevo dotado de una conciencia colectiva efectiva, garantizar las condiciones necesarias para gestar la individualidad libre de la enajenación, para que el sujeto, para que la persona humana se torne conciente de su condición y se realice en plenitud excluyendo simultáneamente la explotación y la dominación como bases socio-políticas y fundamentales del desenvolvimiento económico organizacional en la comunidad humana.
En esa ardua tarea de enfrentarse contra los opresores, la heroicidad de los militantes suele llegar hasta las últimas consecuencias, hasta el límite de entregar la propia vida por una causa superior que trascienda ese cerco ficticio del ego finito; cuando se comprende que la realidad es dura, que se forja en una lucha compleja y constante entre intereses contrapuestos, intereses que deben reconocerse,se comprende entonces con el corazón y con la mente que es necesario dar una lucha contra el egoísmo, contra el salvajismo, contra la mentira y contra el vicio inmoral institucionalizado que solo encubre las relaciones macabras y morbosas de un sistema inviable y degenerado, el capitalista.
La masacre de Trelew es una muestra concreta del accionar de las fuerzas represivas, brazo armado de la burguesía y del capital monopólico, que en un arrebato de criminalidad y demencia fusiló cobardemente a los militantes detenidos tratando de cegarlos para siempre, sembrando así el horror y el desconcierto en las filas del campo popular y revolucionario; quisieron escarmentar al pueblo y a su vanguardia pero solo encendieron la llama de la indignación; millares de jóvenes continuaron con la lucha y aprendieron del ejemplo revolucionario.
Que la memoria de aquellos compañeros brille en nuestros corazones y que su lucha ilumine nuestro camino en la búsqueda de una conciencia revolucionaria que nos garantice el reconocimiento de la verdad, la justicia efectiva y la dignidad.
LA SANGRE DERRAMADA JAMÁS SERÁ NEGOCIADA
NO NOS HAN VENCIDO!
JUVENTUD PDL

viernes, 17 de agosto de 2007

REVOLUCION BOLIVARIANA: JPDL VISITÓ VENEZUELA

(fotografía: compañeros de Juventud del PDL con el Alcalde del Distrito Torres)




El reto de la profundización

La republica Bolivariana de Venezuela está transitando un proceso histórico, impulsado desde el estado y desarrollándose desde las bases.
A partir de la asamblea constituyente del año 1999 que lleva a Hugo Chávez al poder, el triunfo del pueblo a las conspiraciones fascistas y oligárquicas que se llevan acabo desde diciembre del 2001 y culminan en el referéndum presidencial en Agosto del 2004, Venezuela comienza la fase antiimperialista y prosocialista en la que el pueblo se encolumna formando el bloque bolivariano.
Este con el reto de superar las tensiones entre los sectores incrustados en las estructuras burocráticas representativas al estado, y los sectores populares organizados desde las bases, los cuales tienden a profundizar su autonomía y mantienen su postura crítica frente al orden constituido.
Esta etapa en el plano internacional, evidencia su clara lucha antiimperialista y marca como alternativa la articulación e integración de América Latina, como única forma de resistencia frente a las políticas capitalistas pensadas por el imperio, el cual necesita de la explotación de estos países tercermundistas para mantenerse como tal.
Frente a esto, el Gobierno del Presidente Hugo Chávez viene impulsando una serie de acuerdos internacionales, como la creación del ALBA ( Alianza Bolivariana para las Américas ) , el intercambio de profesionales por petróleo con Cuba, la compra de


Bonos Argentinos, y una serie de acuerdos petroleros que se están realizando con Bolivia y Ecuador. Fundamentalmente con la intención de consolidar la integración Latinoamericana.

En el plano nacional fundamentalmente se están desarrollando una serie de políticas en las que se busca descentralizar el poder estructural del Estado burocrático, que es una de las mayores trabas que esta teniendo este proceso revolucionario, con el fin de trasladar este poder en manos del pueblo.
Se crearon las asambleas barriales, después transformadas en Consejos Comunales, los cuales ya están decidiendo y administrando parte y en algunos municipios el cien por ciento del presupuesto. A partir de la creación de estos Consejos Comunales, el ciudadano que antes participaba solamente en las elecciones con el voto, hoy está teniendo un papel protagónico ya que desde su espacio está Gobernando. Al ser los mismos ciudadanos los administradores de los recursos del Estado se está profundizando la justicia social y el cambio estructural de la Nación.

Juventud Partido Democracia y Liberación

BASES DE ACCION POLITICA

Luego de 30 años regidos por una lógica neoliberal no solo en lo político, sino también en lo económico, social y cultural, creemos necesario unirnos y organizarnos para enfrentar los nuevos desafíos de la presente coyuntura histórica.
Estamos convencidos que las viejas estructuras políticas están corruptas, han envejecido y no se corresponden con las necesidades dinámicas de la historia. Creemos que es por ello que la gente se siente descreída, decepcionada y abandona su interés por ella. Sin embargo, en sus manos se encuentra la posibilidad de cambiar el futuro de los argentinos.
Desde la Juventud, levantamos y defendemos las banderas históricas de Soberanía Política, Independencia Económica y Justicia Social.
Reivindicamos la mística, la solidaridad, el compromiso político y social de nuestros compañeros y compañeras que lucharon por un país más justo.
El deseo de ser mejor es un acto solidario; el éxito de unos no implica el fracaso de otros, sino que debe ser la mejora de todos.
Debemos ser protagonistas de lo mejor y no espectadores de lo peor, y como Juventud creemos firmemente que es posible la Patria Grande Latinoamericana con que soñaron Bolívar, San Martín, Artigas, y otros tantos hermanos latinoamericanos.
Por ello nos oponemos con firmeza a cualquier tipo de dominación de un país sobre otro y contra todo tipo de imperialismo, sea a través de injerencias directas en lo cultural, político y económico, o mediante articulación y uso del establishment local, lo cual denunciamos y combatimos.
Pertenecemos al PDL por que estamos convencidos de que sólo a través de un partido revolucionario, la historia de cada uno de nosotros y la historia del país se hace conciencia y toma forma de lucha. Pretendemos transformar la realidad, sabemos de donde proviene la opresión, la miseria y queremos erradicarla.
Promovemos la instauración de una democracia participativa que nos involucre -como parte del pueblo que somos- en la toma de decisiones de los asuntos públicos, en la construcción de una nueva política que dignifique, que genere trabajo genuino, que privilegie la cultura, y que fomente la cooperación entre los tres niveles: municipio, provincia y nación. Esta democracia nos llevará a la definitiva liberación nacional y social de nuestra patria.
Tenemos que batallar con dignidad y firmeza, con ideas y respeto, profundizando un cambio que se ha iniciado, con nuevas políticas de capacitación para la inserción laboral, reactivación industrial, redistribución de la riqueza, que lleven a la creación de puestos de trabajo como inicio del bienestar general de la población.
Buscamos despertar el compromiso de nuestros pares para ocupar el espacio político que nos corresponde, y tenemos como objetivo la concientización y formación de los jóvenes para poder interpretar el pensamiento nacional y popular que nos permitan dar respuesta a las problemáticas que competen a nuestra realidad; reclamamos una política de integración para dar vuelta la historia construyendo el futuro.
La patria en movimiento es proyecto, es la posibilidad de construirnos como nación independiente en todos los aspectos.
Solo formando parte de un proyecto nacional de liberación llegaremos a cumplir estos objetivos.
¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

juventudpdl@gmail.com

jueves, 16 de agosto de 2007

Julio César Urien: Militar del Pueblo


Discurso de Julio Urien en la Casa Rosada
jueves, 17 de noviembre de 2005
Palabras del compañero Teniente de Fragata Julio César Urien, en el acto de reconocimiento a los ex guardiamarinas dados de baja obligatoria de la armada argentina, a partir del 1 de julio de 1974.
Señor Presidente de la Nación; Señor Vicepresidente; Autoridades Provinciales; Nacionales; Compañeros:


La verdad es que parece increíble.

Quiero agradecer de todo corazón, y en nombre de los militares patriotas que han existido en este país y que aún existen- y de todos los compañeros militantes al Señor Presidente por este acto, por este coraje.

Para reconstruir una nación se empieza a partir de los valores morales, de los valores éticos, pero sobre todo, también de la memoria, de la justicia, de la verdad, del castigo a los culpables, de plantear las cosas como son.


Creo que esta tarea que le ha correspondido en estos años al Sr. Presidente no ha sido fácil, de ahí la admiración de todos nosotros por su valentía y su coraje.


También recordar en este día: un 17 de noviembre, hace ya 33 ańos, en que como oficiales jóvenes, junto con suboficiales y soldados, producimos un hecho que en su esencia- significó demostrarle al pueblo argentino que en las fuerzas armadas había militares que nos sentíamos intérpretes de sus intereses, que queríamos funcionar con ellos, que planteábamos el respeto a la soberanía popular y por eso nos sublevamos.


Tampoco quisimos ser cómplices de una dictadura militar, de una política que ya se venía implementando, que después se conoció como la -doctrina de seguridad nacional; cuando, en los últimos ańos nos entrenaban en la tortura a través de películas como La batalla de Argelia.

Que también, lamentablemente, capellanes militares daban el sustento a esos jóvenes oficiales para llevarlos a lo que después fue el holocausto mayor en la Argentina.


En ese 17 de noviembre de 1972, también hacía 15 días en que a nosotros, destinados en la Escuela de Mecánica de la Armada, se empezaba a implementar lo que después se conocieron tristemente como los equipos de tareas para secuestrar a militantes populares.


Nuestra sublevación en nuestra Compañía de Infantería de Marina quizás la flor y nata de la Armada fue la que se sublevó - porque no aceptábamos cumplir ese rol y reprimir a nuestro pueblo.


Ese 17 de noviembre salimos a recibir al General Perón, que era lo que el pueblo en aquélla coyuntura histórica el pueblo anhelaba y después de 18 ańos de resistencia y del Luche y Vuelve se hizo realidad.


Nos sentimos parte de esa generación, de esa Juventud maravillosa que la formaban estudiantes, compañeros de las villas, trabajadores, jóvenes de uniforme como nosotros, sacerdotes como el obispo Angelelli, el compañero Mugica, el compañero Adur.


Fuimos parte de esa generación que pusimos todo, quizás habremos cometido algunos errores, pero estuvimos y estamos llenos de ideales de seguir adelante en la construcción de una Argentina para todos y entre todos.


Luego de esa sublevación nosotros fuimos detenidos: yo en el Penal de Magdalena, otros 15 oficiales en la Escuela de Mecánica de la Armada y alrededor de 40 suboficiales y soldados en el Penal Naval.


Luego de la Amnistía del Presidente Cámpora fuimos liberados.


No perdimos nuestra condición de militares y nos mantuvimos en situación de disponibilidad. Pero fue el día de la muerte del General Perón que se nos dio la baja obligatoria.


Quiero resaltar, después de 33 ańos, que nosotros nos sentíamos como militares herederos de los orígenes de las fuerzas armadas: lo que fue el Regimiento de Patricios en la época de las Invasiones Inglesas, lo que fueron las Guerras de la Independencia, el Ejército Sanmartiniano y los principios sanmartinianos, lo que esgrimió nuestro Almirante Brown. Y también del Ejército de la Confederación cuando enfrentó a los anglo-franceses en la Vuelta de Obligado.


Después aquellos militares industrialistas como el General Savio, el General Mosconi, el General Perón y también el General Valle, que tengo entendido que fue Ingeniero Militar y Director de Altos Hornos de Zapla.


Lamentablemente tuvimos golpes militares en que las fuerzas armadas fueron instrumentadas por grupos económicos, a los cuales nosotros como militantes identificamos como la Oligarquía.


Después de 18 ańos, entonces el 17 de noviembre de 1972 hicimos posible el regreso del General, pero lamentablemente siguió la confrontación de estos dos proyectos.


Llegó 1976 con la dictadura más atroz que conoció nuestra historia; muchos oficiales (yo los conocía y no podía creerlo) quise entenderlo: cómo podían reprimir, masacrar a su propio pueblo y vender los recursos de este país.


Me costaba entenderlo, muchos con los que jugaba al rugby, muchos con los que compartía momentos; pero también sabía cómo presionaba esa Cúpula militar y cómo los obligaba a llevar adelante todas esa tareas.


Después de varios años, recuperamos la Democracia. No sin antes, reivindicar también, en la resistencia, a varios oficiales como el Guardiamarina Galli, actualmente desaparecido (aplausos) en la Escuela de Mecánica de la Armada junto con su familia; el cabo segundo Juan Domingo Tejerina, el teniente de navío Juan Carlos Lebrón asesinado en Tucumán, el teniente Devoto que fue a reclamar por su suegro, a todos aquellos militares.


Pero también hoy 17 de noviembre tengo que hablar como militante Peronista y Montonero.


Hoy vengo, a la mañana, de La Plata, que tuve que prestar declaración por lo que fue el Pabellón de la Muerte en La Plata, donde a muchos compañeros en 1977 nos sacaron para ser fusilados. Entre ellos hay un gran compañero, al que siempre he admirado: era el compañero Dardo Cabo que tomó Las Malvinas, plantó la bandera argentina y también fue condenado y estuvo preso por una dictadura militar; la del Gral. Onganía.


También a otros compañeros como Georgades, como Rufino Pirlis; como otro compañero que fusilaron en mi lugar: yo estuve desaparecido y gracias a la actitud de mi madre que tocó todo, por relaciones familiares yo pude sobrevivir. Pero a este compañero Rapaport lo fusilaron y torturaron en mi lugar.


También tuvimos Malvinas, una gran causa nacional, en la cual también quiero reivindicar a muchos oficiales, suboficiales y soldados por su valor.


Muchos que pelearon, que yo conocía del Batallón de Infantería 5 de Marina, aviadores navales que conocí en la Escuela Naval. Esa guerra, lamentablemente, por esa cúpula militar, estaba de antemano perdida; porque unas fuerzas armadas, una cúpula que no defiende a su pueblo, que no siente amor por su pueblo, que vende sus recursos, jamás puede defender el Interés Nacional.


Y quiero decir que recuperamos la democracia, una democracia con sus avances y sus flaquezas, pero una democracia que sirve en el marco de consolidar lo que es la vigencia de la Constitución Nacional.


Y una democracia que también se plantó. Los primeros pasos con el gobierno del Dr. Alfonsín para empezar a enjuiciar y avanzar en el Nunca Más, también en esa política que se empezó a implementar a fines del 75 y sobre todo a partir del Golpe Militar, que tuvo principales responsables que fueron estos representantes de los grupos económicos.


Su mayor expresión fue el Dr. Martínez de Hoz, que hoy todavía tiene que rendir cuentas a la Nación. Esto nos llevó, como conclusión, a lo que fue la crisis del 2001 en que estuvimos a punto de desintegrarnos como Nación.


Por suerte en el marco institucional, como producto de esta crisis advino un nuevo gobierno presidido por el Compañero Presidente Kirchner (aplausos).


Hoy vuelvo a lucir el uniforme, aunque sea en situación de Retiro, y estoy muy orgulloso de pertenecer a esta Institución.


Debo rescatar, también, al Almirante Godoy por la autocrítica, por conducir bajo las órdenes del Comandante en Jefe el Presidente Kirchner.


A la Armada, como al Gral. Bendini en el Ejército y al Brigadier que está al frente de la Fuerza Aérea.


También quiero rescatar aquéllos oficiales que fueron separados y dados de baja en la década de los 80, conocidos como los 33 orientales (aplausos) y que después fueron reconocidos por el Congreso de la Nación, entre quienes hay oficiales de la calidad del Capitán Tibileti y de mi hermano el Capitán Ernesto Urien.


Y por último quiero agradecer esto, que esto no me corresponde a mi sólo, sino a todos aquellos compañeros militantes que continuamos enarbolando los mismos ideales, los mismos principios, en el marco de la democracia, de la Constitución, apoyando a este Presidente, a esta Fuerzas armadas que, en el marco de un Proyecto Nacional que hoy nos llega también al nivel de la Patria Grande, bueno que asumamos esta responsabilidad.


Entonces, Señor Presidente, como integrante de las fuerzas armadas y como militante mi agradecimiento...


Y que sigamos avanzando en una Argentina para todos, entre todos, sin excluídos.

Juntos, las fuerzas armadas, con su pueblo.

Muchas gracias.

PERON Y EL CHE

Carta del Gral Perón con motivo de la muerte del Che
Madrid, 24 de octubre de 1967

Compañeros:
Con profundo dolor he recibido la noticia de una irreparable perdida para la causa de los pueblos que luchan por su liberación.
Quienes hemos abrazado este ideal, nos sentimos hermanados con todos aquellos que en cualquier lugar del mundo y bajo cualquier bandera, luchan contra la injusticia, la miseria y la explotación.
Nos sentimos hermanados con todos los que con valentía y decisión enfrentan la voracidad insaciable del imperialismo, que con la complicidad de las oligarquías apàtridas apuntaladas por militares títeres del pentágono mantienen a los pueblos oprimidos.
Hoy ha caído en esa lucha, como un héroe, la figura joven mas extraordinaria que ha dado la revolución en Latinoamérica: ha muerto el Comandante Ernesto "Che" Guevara.
Su muerte me desgarra el alma porque era uno de los nuestros, quizás el mejor: un ejemplo de conducta, desprendimiento, espíritu de sacrificio, renunciamiento. La profunda convicción en la justicia de la causa que abrazo, le dio la fuerza, el valor, el coraje que hoy lo eleva a la categoría de héroe y mártir.
He leído algunos cables que pretenden presentarlo como enemigo del Peronismo. Nada más absurdo. Suponiendo fuera cierto que en 1951 haya estado ligado a un intento golpista, ¿que edad tenia entonces?. Yo mismo, siendo un joven oficial, participé del golpe que derrocó al gobierno popular de Hipólito Irigoyen. Yo también en ese momento fui utilizado por la oligarquía. Lo importante es darse cuenta de esos errores y enmendarlos. ¡Vaya si el "Che" los enmendó!.
En 1954, cuando en Guatemala lucha en defensa del gobierno de Jacobo Arbenz ante la prepotente intervención armada de los yanquis, yo personalmente di instrucciones a al chancillería para que le solucionaran la difícil situación que se le planteaba a ese valiente joven argentino; y fue así como salio hacia México.
Su vida, su epopeya, es el ejemplo más puro en que se deben mirar nuestros jóvenes, los jóvenes de toda América Latina.
No faltaran quienes pretendan empalidecer su figura. El imperialismo temeroso del enrome prestigio que ya había ganado en las masas populares; otros, los que no viven las realidades de nuestros pueblos sojuzgados. Ya me han llegado noticias de que el Partido Comunista Argentino, solapadamente, esta en campaña de desprestigio. No nos debe sorprender ya que siempre se ha caracterizado por marchar a contramano del proceso histórico nacional. Siempre ha estado en contra de los movimientos nacionales y populares. De eso podemos dar fe los peronistas.
La hora de los pueblos ha llegado y las revoluciones nacionales en Latinoamérica son un hecho irreversible. El actual equilibrio será roto porque es infantil pensar que se pueden superar sin revolución las resistencias de las oligarquía y de lo monopolios inversionistas del imperialismo.
Las revoluciones socialistas se tiene que realizar; que cada uno haga la suya, no importa el sello que ella tenga. Por eso y para eso, deben conectarse entre si todos los movimientos nacionales, en la misma forma en que son solidarios entre si los usufructuarios del privilegio. La mayoría de los gobiernos de América latina no van a resolverlos problemas nacionales sencillamente porque no responden a los intereses nacionales. Ante esto, no creo que las expresiones revolucionarias verbales basten. Es necesario entrar a la acción revolucionaria, con base organizativa, con un programa estratégico y tácticas que hagan viable la concreción de la revolución. Y esta tarea, la deben llevar adelante quienes se sientan capaces. La lucha será dura, pero el triunfo definitivo será de los pueblos. Ellos tendrán la fuerza material circunstancialmente superior a la nuestra; pero nosotros contamos con la extraordinaria fuerza moral que nos da la convicción en la justicia de la causa que abrazamos y la razón histórica que nos asiste.
El Peronismo, consecuente con su tradición y con su lucha, como Movimiento Nacional, Popular y Revolucionario, rinde su homenaje emocionado al idealista, al revolucionario, al Comandante Ernesto "Che" Guevara, guerrillero argentino muerto en acción empuñando las armas en pos del triunfo de las revoluciones nacionales en Latinoamérica.

Juan Domingo Perón


Juventud PDL

Contacto: juventudpdl@gmail.com

DIA DEL MONTONERO: FERNANDO ABAL MEDINA

Por Jorge Falcone

El coche había permanecido frente a la pizzería La Rueda, de William Morris, más de lo que la paranoia policial del 70 recomendaba.
Como suele suceder en estos casos, un vecino de esos que nunca entran en ninguna guerra telefoneó a la comisaría.
El patrullero no tardó en llegar, ni en sospechar de aquel dúo de mocosos egresados del Nacional Buenos Aires que departía discretamente con un morocho de la Asociación Obrera Textil.
Darles el alto y abrir fuego fueron una misma cosa. Los más jóvenes intentaron fugar respondiendo los disparos, pero cayeron en la puerta.
El morocho bajó un par de ratis y saltó sobre el cuerpo de sus compañeros.
Hasta su caída en la Sierra de Alta Gracia no volvería a ser noticia.
El cuarto, huyó a tiempo en el auto que oficiaba de retén.
Venían de ejecutar al hombre que ordenara el bombardeo de 1955 en Plaza de Mayo, abortara los diez años más felices del pueblo trabajador prohibiendo su recuerdo, fusilara patriotas sumariamente en los basurales de José León Suárez, secuestrara el cuerpo de la Abanderada de los Humildes, y sentara las bases del fraudulento Gran Acuerdo Nacional.
El 7 de setiembre del año 70, los Montoneros éramos un puñadito y estábamos solos de toda soledad.
Nuestro pueblo, más tarde, nos permitió llegar a ser cientos de miles.
Algunos no nos hemos arrepentido.
Y consideramos al haber formado parte del sueño de Fernando Luis Abal Medina, Gustavo Ramus, José Sabino Navarro, y Carlos Capuano Martínez, como uno de los orgullos más grandes que llevamos a cuestas.-